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Informacion tomada del Periodico Al Dia

 

Cardenal de, Rodolfo Quezada Toruño

Istmo con voz propia

El papado de Juan Pablo II le ha dado tres cardenales a Centroamérica

Ovidio MUÑOZ / Al Día

Una parte de la herencia de Juan Pablo II se encuentra con facilidad en Centroamérica. Según Arnoldo Mora, filósofo y exsacerdote costarricense, ese legado puede resumirse en dos campos.

“Primero sus visitas, pocos papas se han preocupado tanto por esta región como éste. Segundo, la escogencia de cardernales. Ésa es la huella más permanente que va a quedar”.

En ningún pontificado anterior, el istmo había logrado tener tres cardenales. El nombramiento más reciente fue el del Arzobispo Metropolitano de Guatemala, Rodolfo Quezada Toruño, el domingo anterior.

Además:

  • Herencia de unidad
  • Los otros son el hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga y el nicaragüense Miguel Obando y Bravo.

    Existe polémica sobre cuál fue el primer cardenal centroamericano. Algunas fuentes dicen que fue Mario Casariego, también guatemalteco, nombrado en 1969, y muy criticado por su relación cercana con los militares.

    Cardenal, Óscar Rodríguez Maradiaga

    Otras dicen que el primer cardenal de Guatemala fue Juan Ignacio Moreno, ordenado sacerdote en 1849 y elevado a cardenal en 1868.

    El cardenal Quezada surge como una figura importante. “Es uno de los grandes artífices de la paz en Guatemala, uno de los grandes defensores de los derechos humanos, eso honra a Centroamérica, le da un lugar digno”, comenta Mora.

    “Es un premio a los esfuerzos que se hacen en Centroamérica por la justicia”, dice Hugo Barrantes, Arzobispo de San José.

    En una entrevista con el diario Prensa Libre, de la capital guatemalteca, Quezada se refirió a su nombramiento. “Es un anuncio de esperanza, como todo lo que viene de Roma y del Santo Padre, que nos debe llevar a los guatemaltecos a una convivencia cada vez más fundada en la justicia y la solidaridad”.

    Polémica aparte, se considera que el segundo centroamericano en recibir el título de cardenal fue Obando y Bravo, nacido en Chontales en 1926, y elegido cardenal por Juan Pablo II el 25 de mayo de 1985.

    Un “papable” local
    Cardenal, Miguel Obando y Bravo

    El 21 de febrero del 2001 llegó el momento del hondureño Rodríguez Maradiaga. Desde su nombramiento se ha insistido en que es uno de los candidatos a suceder a Juan Pablo II.

    “El hecho de que, por ejemplo, sea entrevistado por la televisión italiana y que sus opiniones sean tomadas en cuenta y se le considere ‘papable’, nos da una voz. Es increíble, eso nunca había ocurrido”, añade Mora.

    A la pregunta de sus posibilidades para ocupar el trono de San Pedro, Rodríguez Maradiaga siempre ha respondido de manera diplomática. “Todos los cardenales somos posibles candidatos”, ha dicho.

    Sin embargo, a veces ha ido un poco más allá. “Pienso que habría llegado el momento de que el continente americano, que posee la mitad de los católicos del mundo, tenga un Papa. Sin embargo, estas cosas son aleatorias, porque en el fondo la Iglesia no es guiada por los hombres ni por los criterios del mundo, sino por el Espíritu Santo”.

    La presencia de tres voces centroamericanas en el Colegio Cardenalicio –el “club más selecto del mundo”, como se le ha llamado– adquiere gran importancia si se toma en cuenta que el istmo tiene solo 39 millones de personas y el Catolicismo reúne a más de 1.000 millones.


    Juan Pablo II ha convocado a nueve consistorios. La foto corresponde al sétimo, en febrero de 1998.

    Herencia de unidad

    Nuevos nombramientos fortalecen a conservadores, dicen expertos

    Nicole WINFIELD, AP / Al Día

    Ciudad de El Vaticano. El nombramiento de 31 nuevos cardenales (la identidad de uno se mantiene aún en secreto), que Juan Pablo II hizo el domingo 28 de setiembre, fortaleció la línea conservadora del grupo que elegirá a su sucesor, dijeron el lunes expertos.

    Sin embargo, aclararon que también ha expandido geográficamente la composición de ese grupo, concediéndole a más candidatos –entre ellos algunos de países en desarrollo– la oportunidad de convertirse en el próximo Pontífice.

    Los nuevos y viejos cardenales tendrán la primera oportunidad de evaluarse cuando se reúnan dentro de tres semanas para conmemorar el 25 aniversario del pontificado de Juan Pablo II.

    “Habrá mucha política subterránea en este encuentro”, dijo Chester Gillis, titular del departamento de teología de Georgetown University.

    “Todos están anticipando que este papado está muy cerca de finalizar. En consecuencia, los cardenales puede que no tengan otra oportunidad de estar nuevamente juntos hasta el Cónclave (momento en que los cardenales se reúnen con el único propósito de elegir un Papa)”, sostuvo.

    Número histórico

    El domingo 28, Juan Pablo II designó a los nuevos 31 cardenales, elevando a por lo menos 135 la cantidad de miembros del Colegio de Cardenales con edad para votar. Se trata de la elite que seleccionará al nuevo Papa cuando Juan Pablo II muera.

    El colegio tiene actualmente 195 miembros, pero solo los menores de 80 años pueden votar en el Cónclave. La selección de Juan Pablo no generó demasiadas sorpresas y no alteró la composición teológica de los electores.

    Todos ellos, excepto cinco, fueron designados por el actual Pontífice durante sus 25 años de papado. Siguen su línea conservadora en temas importantes como el aborto y la pena de muerte.

    “El Papa quiere asegurar la continuidad de temas y énfasis en el próximo pontificado, y la forma más segura de hacerlo es designar como cardenales a esos líderes católicos: aquellos arzobispos y obispos que acuerdan con sus prioridades fundamentales”, explicó R. Scott Appleby, profesor de historia de la Universidad de Notre Dame.