Páginas: 1. Oraciones |
Señor
Jesús, que me conozca a mi
y que te conozca a Ti,
Que no desee otra cosa sino a Ti.
Que me odie a mí y te ame a Ti.
Y que todo lo haga siempre por Ti.
Que me humille y que te exalte a Ti.
Que no piense nada más que en Ti.
Que me mortifique, para vivir en Ti.
Y que acepte todo como venido de Ti.
Que renuncie a lo mío y te siga sólo a Ti.
Que siempre escoja seguirte a Ti.
Que huya de mí y me refugie en Ti.
Y que merezca ser protegido por Ti.
Que me tema a mí y tema ofenderte a Ti.
Que sea contado entre los elegidos por Ti.
Que desconfíe de mí
y ponga toda mi confianza en Ti.
Y que obedezca a otros por amor a Ti.
Que a nada dé importancia sino tan sólo a Ti.
Que quiera ser pobre por amor a Ti.
Mírame, para que sólo te ame a Ti.
Llámame, para que sólo te busque a Ti.
Y concédeme la gracia
de gozar para siempre de Ti. Amén.
ORACIÓN
PARA IRRADIAR A CRISTO
(JOHN HENRY NEWMAN)
Amado
Señor,
Ayúdame
a esparcir tu fragancia donde quiera que vaya.
Inunda
mi alma de espíritu y vida.
Penetra
y posee todo mi ser hasta tal punto que toda mi vida solo sea una
emanación de la tuya.
Brilla
a través de mí, y mora en mi de tal manera que todas
las almas que entren en contacto conmigo puedan sentir tu presencia
en mi alma.
Haz que
me miren y ya no me vean a mí sino solamente a ti, oh Señor.
Quédate
conmigo y entonces comenzaré a brillar como brillas Tú;
a brillar para servir de luz a los demás a través de
mí.
La luz,
oh Señor, irradiará toda de Ti; no de mí; serás
Tu, quien ilumine a los demás a través de mí.
Permíteme
pues alabarte de la manera que más te gusta, brillando para
quienes me rodean.
Haz que
predique sin predicar, no con palabras sino con mi ejemplo, por la
fuerza contagiosa, por la influencia de lo que hago, por la evidente
plenitud del amor que te tiene mi corazón. Amén.
__________
JESÚS
ES DULZURA Y AMOR
(SAN AGUSTÍN)
¡Oh Salvador mío, fuente inagotable de dulzura y de bondad!
No piense yo más que en Vos. Cuando al mismo tiempo que a Vos
se ama cualquiera otra cosa, ya no se os ama, ¡oh Dios mío!,
con verdadero amor. ¡ Oh amor lleno de dulzura, dulzura llena
de amor, amor exento de penas y seguido de infinidad de placeres;
amor tan puro y tan sincero que subsiste en todos los siglos; amor
cuyo ardor no hay cosa que pueda apagar ni entibiar! ¡ Jesús,
mi adorable Salvador, cuyas bondades, cuyas dulzuras son incomparables,
caridad tan perfecta como que sois nada menos que mi Dios! Véame
yo abrasado en vuestras divinas llamas, de suerte que no sienta ya
más que aquellos torrentes de dulzuras, de placeres, de delicias
y de alegría, pero de una alegría enteramente justa,
enteramente casta, pura, santa y seguida de aquella perfecta paz que
solamente en Vos se encuentra. Sea yo abrasado en las llamas de aquel
amor, ¡oh Dios mío!, con todo el afecto de mi corazón
y de mi alma. No quiero, bien mío, no quiero en lo sucesivo
más amor que el vuestro. Amén.
__________
ORACIÓN
DE ENTREGA
(SAN IGNACIO DE LOYOLA)
Tomad,
Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Vos me disteis, a Vos,
Señor, lo torno.
Todo
es Vuestro: disponed de ello según Vuestra Voluntad. Dadme
Vuestro Amor y Gracia, que éstas me bastan. Amén.