![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
SANTO DOMINGO SAVIO-ADOLESCENTE (1842-1857) |
|
En el pueblecito Riva de Chieri, cerca de Turín, Italia, nació Domingo Savio, quien trabaja como herrero-mecánico, su mamá se llamó Brigida. Ella trabajaba en alta costura para ayudar a su marido en el sostenimiento de la casa. El hijo mayor murió a temprana edad, por lo que Domingo quedó como el mayor de la familia. Como los buenos padres, Ángel y Brígida se sacrificaron para dar una buena educación cristiana a su hijo. Desde niño, Domingo fue amable, caritativo, dotado de una naturaleza que atraía a cuantos lo conocían. Su inclinación a la oración y a todo ejercicio piadoso era admirable. Aprendió con mucha facilidad las oraciones más elementales para rezarlas en la ma{ana y por la noche. A los cuatro años de edad, ya oraba solo y se le veía permanecer bastante tiempo en la Iglesia, antes y después de la Santa Misa. Parecía que su alma se transportaba a conquistar las alegrías del cielo. Sus padres afirmaron que desde muy pequeño su mayor virtud fue obedecer en todo, y aun más, la mayoría de las veces, se notaba que, como que adivinaba lo que le iban a mandar y entonces hacía los favores antes de que sus superiores o familiares se los pidieran. Poco a poco, fue mostrando su vocación hacia el contacto con Dios, en su habitación, en la escuela y en la Iglesia. Nada faltaba para que Domingo hiciera la Primera Comunión, había estudiado con mucho entusiasmo y disciplina el catecismo, y ardía en deseos por recibir a Jesús }sacramentado en su corazón. Lo único que debía vencer, era su corta edad, apenas contaba con siete años, y por aquel tiempo solo recibían la Sagrada Eucaristía los niños con doce años. Pero el cura párroco, su amigo, consultó a otros sacerdotes y ellos, al enterarse de lo bueno que era el jovencito, le aconsejaron que sin más requisitos le permitieran comulgar. Corrió a su casa lleno de alegría a comunicárselo a su mamá. De su puño y letra escribió entonces su programa de vida cristiana que consistía en tres puntos determinantes: 1-Mis amigos serán Jesús y María Santísima. 2- Santificaré los días de fiesta y comulgaré. 3- Prefiero morir que pecar. Estos proósitos los hizo el día de su primera comunión en el año 1849. la tarjeta con los apuntes los traía siempre consigo y estos recuerdos los leía y repetía a menudo; fueron la norma de todos sus actos hasta el fin de su vida. Cuando manifestó el deseo de ser sacerdote a su cura párroco don Juan Zucca, él lo recomendó a Juan Bosco , quian había empezado a reclutar jóvenes para el sacerdocio con el objet de que se dedicaran en su trabajo a cuidar y a proteger a niños abandonados, especialmente a los niños de la ciudad de Turín, el primer encuentro con don Bosco fue inolvidable par al Domingo, mientras que el gran director espiritual de los jóvenes, se sintió hondamente impresionado por la evidente piedad del jovencito. Ingresó en octubre de 1854 en el Oratorio de San Francisco de Sales en Turín. La compañía De María Inmaculada, fundada por Domingo inmediatamente después de su ingreso al oratorio, dejó un recuerdo imperecedero. Este grupo de muchachos ayudo a Don Bosco a la limpieza de los pisos y al cuidado de los niños enfermos y de los que tenían problemas de carácter. Algunos años después, cuando Don Bosco decidió fundar la congregación de los Salesianos, convocó a una reunión; entre los que asistieron estaban quienes habían seguido a Domingo Savio desde el inicio de la Compañía de la Inmaculada Concepción. En una oportunidad dos compañeros del Oratorio peleaban a pedradas, entonces Domingop les presentó un pequeño crucifijo y alzando su fina voz les dijo: "Antes de proseguir, mirad a Cristo y pensad: Jesucristo quien era inocente, murió perdonando a sus verdugos; yo soy un pecador y voy a ofenderlo tratando de vengarkme deliberadamente. Luego si deseais empezar de nuevo, arrojad contra mí la primera piedra". Los niños quedaron avergonzados. Tenía por compañeros algunos muy traviesos y agazapados, pero jamás sucedió |
|
|