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[Regresar al Menú de Santos]San Nicolás de Flüe (1417-1487)(Hermano Claus) |
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Enrique y Emma formaron un hogar muy cristiano; Emma pertenecía a la hermandad de los "Amigos de Dios", por lo tanto deseaban que los hijos que tuvieran los integrarían a dicha sociedad. Dios escuchó sus ruegos y los premió con el nacimiento de Nicolás y dos años después vendría a engalanar al hogar un segundo hijo Pedro. La esposa, quien era una mujer profundamente religiosa, se esmero por la educación de sus hijos a quienes enseñó las primeras para el día y la noche. "Los amigos de Dios" era una sociedad cuyos miembros no tenían ninguna distinción especial; eran de ambos sexos y podían integrarse a ella jóvenes y viejos sin distinción de raza. Pretendían servir a la Iglesia Católica obedeciendo al Papa y a las autoridades eclesiales locales. Tenían una disciplina religiosa admirable y la observaban especialmente para entrar en una íntima relación con Dios. En aquel ambiente de paz y piedad se formó Nicolás permitiéndole avanzar en la prácticar de la oración contemplativa y también para madurar su sano criterio, cualidades que fueron tempranamente notables, es decir desde su infancia. En varias ocasiones, Nicolás luchó como soldado en la guerra contra Zürich y posteriormente en la batalla de Thurgan desempeñándose como capitán de una compañía. Ejerció varios puestos honorables en el gobierno civil y justicia; fue magistrado, juez, y en reiteradas oportunidades le fue ofrecido el cargo de gobernador, pero no fue posible persuadirlo a aceptar. Aunque sentía el llamado a la vida eremítica desde muy temprana edad; en el año 1445, se casó con una joven piadosa llamada Dorothea. Del matrimonio nacieron diez hijos, cinco varones y cinco mujeres. A pesar de sus ocupaciones y su dedicación al hogar, Nicolás nunca descuidá las prácticas devotas que realizaba desde su juventud. Su hijo mayor llamado Juan dijo con relación a su padre: "Mi padre se retiraba a descansar al mismo tiempo que sus hijos y criados; pero cada noche lo veía yo levantarse y lo escuchaba rezar en su cuarto hasta las horas de la madrugada. Frecuentemente iba en el silencio de la noche a la Iglesia de San Nicolás y a otros templos". Su hijo estaba convencido que su padre estaba llamado a practicar la vida contemplativa, que era su vocación sobrenatural. En diferentes trances cuando se encontraba en oración tuvo visiones y revelaciones. En el mes de junio del año 1467, al cumplir sus 50 años de edad disidió abandonar las cosas del mundo y retirarse a pasar sus últimos años de vida como ermitaño. Su esposa no opuso resistencia porque los "amigos de Dios" reconocían que no debían oponerce a los llamados y planes de la voluntad divina. Nicolás dejó a su esposa y a sus hijos y partió descalzo, vestido con roído hábito oscuro, llevaba un rosario y un báculo; posiblemente llegó a Estraburgo en donde había un monasterio de los "amigos de Dios". Sin embargo retornó a su casa poco tiempo después; había llegado al convencimiento que el Señor lo necesitaba en un lugar mucho más cercano a las regiones en donde antes había habitado. Ciertamente se avergonzó ante su familia y sus convecinos de lo que él consideraba como un fracaso en su vida espiritual. Pedro, su hermano, se preocupó mucho por la estabilidad de su hermano; él y varios amigos convencieron a Nicolás de se trasladara a Ranft cerca del pueblo de Obwanlden en donde la gente lo esperaba con gran entusiasmo. Poco después le construyeron una pequeña casita con una capilla adjunta. En aquel solitario lugar vivió diecinueve años en completa paz y tranquilidad del alma. Existen testimonios de los magistrados del canteen y autoridades eclesiásticas quienes afirman que durante un mes mantuvieron completamente vigilados los caminos y senderos de acceso a su habitación y comprobaron que no recibió alimento material alguno, solamente sobrevivía con la Sagrada Eucaristía. Cuando alguien preguntaba sobre las razones que tenía para no ingerir alimentos, Nicolás contestaba: "solo Dios lo sabe". Parco en sus palabras, nunca fue muy comunicativo, medía sus palabras para aquellos que acudían y lo interrogaban por curiosidad. Una vez el año asistía a la procesión del Corpus Cristi en la ciudad de Lucerna; el resto del tiempo lo pasaba en su hogar haciendo oración, ayunos y penitencias por la conversión de sus compatriotas a quienes amaba entrañablemente. Cuando la Confederación Suiza tenía necesidad de él Nicolás dejaba su refugio y acudía al primer llamado, fue así acudió ante la amenaza austríaca en el año de 1473, y en los años 1481 y 1482 acudió al llamado en defensa de la patria ante los peligros de la guerra civil: por sus gloriosas intervenciones se le llamó: "El Padre de la Patria". En un termino de seis años, los inspirados y valientes montañeses habían reconquistado la independencia alentados por Nicolás en las tres grandes batallas de Morat, Nancy y Grandson. Allí derrotaron al invencible Carlos el Temerario dueño de casi toda Bélgica. En uno de sus relatos escrito por el monje Albert Von Bonstetten del monasterio de Einsiedeln describe a Nicolás como un hombre, alto y moreno, arrugado, con cabello entrecano y una pequeña barba; sus ojos de una brillantez notable, boca pequeña con los dientes blancos y bien conservados. Sigue diciendo: "alaba y recomienda la paz y pide observar la obediencia." Pasados seis años de la celebración del concilio de Stans, Nicolás cayo enfermo, esta sería su última enfermedad la que duró tan solo ocho das padeciendo agudos dolores y un sufrimiento intenso. Con una resignación admirable murió tranquilamente en su habitación a los 70 años, era el día de su cumpleaños, 21 de marzo de 1487. Desde entonces ocupan un lugar privilegiado en la historio de la Iglesia Suiza. Los ciudadanos de todos los credos han cantado sus alabanzas inspiradas y edificadas por su testimonio de oración y penitencia. En el año de 1669 tuvo lugar su beatificación; y Pío XII lo canonizó en 1947. Oración (de San Nicolás Flüe)"Señor mío y Dios mío, aleja de m° todo lo que me aleja de Ti. Señor mío, concédeme todo lo que me cerca a Ti. Señor mío, líberame de mí mismo y concédeme poseerte sólo a Ti." Amén. |
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