PRIMERA LECTURA
EL EMMANUEL REY PACIFICO En aquellos días, habló el Señor a Ajaz, diciendo: "Pide una señal al Seño, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Ajaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Isaías: Saldrá un renuevo del trono de Jesé, y de su raíz brotará un vástago. Sobre él se posará el Espíritu del Señor: espiritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor. No juzgará por apariencias ni sentenciará sólo de oídas; juzgaráa los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados. Herirá al vieolento con la vara de su boca, y al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será el ceñidor de su cintura, y la lealtad el cinturón de sus caderas. Habitará el lobo con el cordero, y la pantera se echará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: y un niño pequeño los conducirá. La vaca pastará con el oso, sus crías yacerán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará junto al agujero del áspid, la criatura meterá la mano en ele escondrijo de la serpiente. Nadie hará daño ni estrago por todo mi Monte Santo: porque estará lleno el país de ciencia del Señor, como las aguas colman el mar." Cf. Is 7, 14; cf. 9, 6-7
POR LA FE, SOMOS HIJOS Y HEREDEROS DE DIOS Hermanos: La Escritura ha declarado que todos los hombres son culpables de pecado, para que así la promesa se concediese a los creyentes, por su fe en Jesucristo. Antes de venir la economía de la fe, estábamos encerrados bajo la custodía de la ley, en espera de la fe que había de revelarse. De este modo la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, a fin de ser justificados por la fe. Pero, una vez llegada la era de la fe, no estamos más bajo la potestad del ayo, pues ya sois todos hijos de Dios por la Fe en Crist Jesús. En efecto, todos los que habéis sido bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judío y gentil, ni entre libre y esclavo, ni entre hombre y mujer: todos sois uno en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo sois por lo mismo descendiente de Abraham, herederos según la promesa. Pongo también otra comparación: El heredero, mientras es menor de edad, con ser dueño de todo, no se distingue en nada del esclavo: está bajo tutores y administradores hasta el timepo prefijado por su padre. De igual modo: Nosotros, cuando éramos menores de edad, viviamos esclavizados por los "elementos del mundo". Pero, cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, NACIDO DE UNA MUJER, bajo la ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. Y la prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: "¡Padre!" Por consiguiente, ya no eres esclavo, sino hijo; y, si eres hijo, también eres herdero por voluntad de Dios. Cf. Ga 4, 4-5; Ef 2, 4; Rm 8, 3
SEGUNDA LECTURADe las Disertaciones de San Sofronio, obispo. (Disertación 2, sobre la
nunciación de la Santísima Virgen, POR MARÍA, LA BENDICIÓN DEL PADRE
HA BRILLADO Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo. ¿Y qué puede haber más sublime que esta alegría, oh Virgen Madre? ¿O qué puede haber más excelente que esta gracia que tú sola has alcanzado de Dios? ¿O qué puede imaginarse más amable o esplendido que esta gracia? Nada pude equipara se a las maravillas que en ti vemos realizadas, nada hay que iguale la gracia que tú posees; todo lo demás, por excelente que sea, ocupa un lugar secunderio y goza de excelencia claramente inferior. El Señor es contigo: ¿quién, pues, se atreverá
a competir contigo? de tí nacerá Dios ; ¿quiénm
por tanto, no se reconocerá al momento inferior a ti y no admitirá
de buen agrado tu primacía y superioridad? Es por esto que, al
contemplar tus eminentes prerrogativas, que superan de cualquier otra
creatura, te aclamo lleno de entusiasmo: Alégrate, llena de
gracia, el Señor es contigo. Verdaderamente, bendita tú eres entre todas la mujeres, ya que has cambiado en bendición la maldición de Eva y has hecho que Adán, que yacía postrado bajo el peso de la maldición, alcanzara, por tí, la bendición. Verdaderamente, bendita tú eres entre todas las mujeres, ya que, por ti, la bendición del Padre ha brillado sobre los hombres, librándolos de la antigua maldición. Verdaderamente, bendita tú eres entre todas las mujeres, ya que por ti, alcanzan la salvación tus progenitores; pues has dedar a luz a aquel que les obtendrá la salvación divina. Verdaderamente, bendita tú eres entre todas las mujeres, ya que por ti,ya que, sin concurso de semilla, has producido aquel fruto que esparce la bendición sobre el orbe de la tierra, redimiéndola de la maldición que le hacía producir espinas y abrojos. Verdaderamente, bendita tú eres entre todas las mujeres, ya que por ti, ya que, siendo por condicón natural una mujer como las demás, llegarás a ser en verdad Madre de Dios. Efectivamente , si el que ha de nacer de ti es, con toda verdad, el Dios hecho hombre, con toda razón eres llamada Madre de Dios, ya que realmente das a luz a Dios. Llevas en la intimidad de tu seno al mismo Dios, el cual mora en ti según la carne, y sale de ti como un esposo, trayendo a todos la alegría y comunicando a todos la luz divina. Pues en ti, oh Virgen, como en un cielo nítido y purísimo, ha puesto Dios su tienda; y saldrá de ti como el esposo de su alcoba; y, cual gigante que emprende su carrera, recorrerá el camino de su vida, provechosa en todo para todos, alcanzando con su giro del térnimo del cielo hasta el opuesto confín, llevandolo todo de su calor divino y de resplandor vivificante.
S. Sofronio, Disertación 2
Tomado el oficio de la Santisima Virgen María de la Líturgia de la Horas. Nota:Es un extracto de la Liturgía de las Horas
que por lo
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